EMPRESAS INTERNACIONALES DE ROPA FOMENTAN EL ESCLAVISMO Y LA TRATA DE PERSONAS

La OIM y una empresa japonesa unen fuerzas para evitar esos flagelos

Tokio, Japón.- Fast Retailing, empresa mundial dedicada a la fabricación de indumentaria, y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) han lanzado una iniciativa destinada a estudiar las condiciones de reclutamiento y empleo de los trabajadores migrantes en las cadenas de suministro de Fast Retailing.

El proyecto busca clarificar la situación en el terreno y desarrollar la capacidad de la compañía para responder a desafíos identificados en relación con los derechos humanos y laborales de los trabajadores migrantes.

Se dio inicio a esta tarea en un evento conjunto celebrado en la sede de la compañía en Tokio y la tarea incluirá el compromiso con los proveedores que desarrollan actividades en Japón, Tailandia y Malasia. Las marcas de Fast Retailing incluyen a UNIQLO, GU, Theory, Helmut Lang, PLST (Plus T), Comptoir des Cotonniers, Princesse tam.tam y J Brand.

La OMI informa que la explotación de los trabajadores migrantes en las cadenas mundiales de suministro comienza con frecuencia en los países de origen, en donde son forzados a pagar sumas excesivas para asegurarse un puesto de trabajo. “Esto puede crear una pesada deuda que hace que sea imposible que se aparten de las condiciones laborales de explotación”.

La OIM y Fast Retailing han unido fuerzas para promover las prácticas de reclutamiento ético y abordar los riesgos relacionados de la esclavitud moderna y la trata de personas. También trabajarán en conjunto por medio de capacitaciones para incorporar principios y medidas destinados a la protección de los trabajadores y trabajadoras migrantes en las políticas y directrices de la compañía.

El proyecto conjunto se encuentra alineado con el compromiso de Fast Retailing en pos de transformar las prácticas de reclutamiento y empleo en sus cadenas de suministro en calidad de participante en el Compromiso de la Industria con el Reclutamiento Ético de la Asociación para el Trabajo Digno (FLA)/Asociación Americana del Calzado y la Indumentaria (AAFA).

En el núcleo de este compromiso se encuentran los principios de que ningún trabajador debe pagar para que le den trabajo; ningún empleador puede retener el pasaporte o los documentos de sus trabajadores; y los términos contractuales y condiciones del empleo deben ser claros y deben cumplirse y respetarse.

Para lograr este propósito, Fast Retailing ha reconocido la necesidad de trabajar junto a organizaciones de expertos a fin de fortalecer su capacidad para la implementación de las prácticas de reclutamiento responsable y de trabajo digno en el ámbito de sus cadenas operativas y de suministro.

Además de su sociedad con la OIM, y mediante consultas con FLA, ha lanzado otras iniciativas con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y con ONU Mujeres en 2019.

Veronique Rochet, Directora de Sustentabilidad en Fast Retailing, dijo que: “Este proyecto con la OIM es un paso importante para nuestra empresa y estamos muy ansiosos por obtener los mayores beneficios a partir de esta sociedad para poder crear un marco duradero que proteja verdaderamente los derechos de los migrantes que contribuyen con nuestros productos”.

Rochet agregó que esto era coherente con diversos esfuerzos que Fast Retailing ha estado haciendo para alinearse con los estándares internacionales más altos que rigen las prácticas de trabajo digno, respecto de las cuales su participación en el Compromiso de la Industria con el Reclutamiento Ético de la FLA/AAFA es un punto de referencia clave.

Concluyó diciendo que: “Nuestro Código de Conducta y otras directrices que hemos adoptado hasta ahora ya reflejan esto, pero esperamos poder seguir mejorando nuestra supervisión general de la cuestión y compartir nuestro aprendizaje con otros socios en la industria”.

En las cadenas de suministro de la industria de la indumentaria en Asia, los trabajadores migrantes – incluyendo entre ellos a mujeres con bajas calificaciones que proceden de zonas rurales – constituyen una parte muy importante de la fuerza laboral.

Muchos de los que llegan a Japón, Malasia y Tailandia son vulnerables al reclutamiento coercitivo y a la explotación en manos de reclutadores que no han sido verificados y que cobran honorarios de reclutamiento demasiado elevados que derivan en una esclavitud por deuda, de acuerdo con la Jefa de Misión de la OIM en Japón, Mio Sato.

“Esta sociedad entre la OIM y una compañía líder japonesa es innovadora y arrojará valiosos resultados y conocimientos. Para nuestra oficina en Japón, que trabaja junto al sector privado a fin de encontrar soluciones para los desafíos que plantea la migración laboral, en particular en el contexto actual, cuando Japón se está moviendo hacia la posición más establecida de país de destino, resulta de gran importancia”, dijo Sato.

“Se espera que los resultados de la sociedad contribuyan con un mayor conocimiento entre los negocios japoneses de las cadenas internacionales de suministro, en particular en relación con la necesidad de integrar la protección de los derechos de los trabajadores migrantes en las políticas y prácticas comerciales”, agregó.

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