EN BRASIL, SUFREN AGRESIONES ACTIVISTAS INDÍGENAS QUE SE OPONEN A LA MINERIA

Así lo denuncian organismos internacionales

Brasilia, Brasil.- Las Oficinas de ONU Derechos Humanos para América del Sur y de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, recibieron con preocupación la información, por parte de líderes afectados, sobre el ataque ocurrido el pasado 25 de marzo contra la sede de la Asociación de Mujeres Munduruku Wakoborûn, en la ciudad de Jacareacanga, en el suroeste del estado de Pará.

Reprochan Los organismos internacionales que la información sobre ataques contra personas defensoras de derechos humanos es cada vez más frecuente en el país, especialmente contra líderes indígenas. Asimismo, destacan, aumentan los reportes de invasiones de tierras indígenas en el país, especialmente durante la pandemia de COVID-19.

Subrayan que la explotación minera en tierras indígenas –como propone el proyecto de ley 191/2020- y la reducción de la aplicación de las leyes ambientales que han llevado a un aumento de la minería ilegal, generan un impacto negativo directo en las formas de vida de los pueblos indígenas, incluyendo su cultura, alimentación y salud, especialmente en los derechos de las mujeres, niñas y niños.

Ambos organismos dan a conocer que las mujeres indígenas han estado en la primera línea de defensa de sus territorios y de los derechos humanos de sus pueblos y por ello han sido especialmente objeto de amenazas, intimidaciones, intentos de criminalización, entre otras formas de violencia. En este sentido, es representativo que la asociación de mujeres indígenas Munduruku haya sido el objetivo de este ataque.

“Hemos observado con preocupación lo que viene ocurriendo en cuanto a las amenazas y la violencia que sufren las defensoras de los derechos humanos. En ONU Mujeres prestamos especial atención a los diferentes tipos de amenazas que sufren los hombres y mujeres que trabajan en la defensa de los derechos humanos. En el caso de las mujeres, además de las amenazas físicas y de muerte, a menudo vemos ataques a su dignidad, incluyendo agresiones y amenazas que conducen a la violencia sexual”, expresó María Noel Vaeza, Directora Regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe.

Luego de lo cual señaló que ataques como el ocurrido contra la sede de la Asociación de Mujeres Munduruku Wakoborûn suelen anunciarse con antelación. Sin embargo –consideró- los esfuerzos del Estado, en sus diferentes niveles, no han sido suficientes ni eficaces para prevenirlos. “Es necesario evitar la invasión de territorios frenando las prácticas ilegales y proteger la integridad física del pueblo Munduruku”.

“Al expresar nuestra solidaridad con el pueblo indígena Munduruku, instamos a las instituciones del Estado brasileño a proteger a los pueblos indígenas contra las invasiones a sus territorios y garantizar que las defensoras y los defensores de derechos humanos puedan continuar haciendo su importante trabajo”, afirmó Jan Jarab, Representante de ONU Derechos Humanos para América del Sur.

Por lo anterior, las Oficinas ONU Derechos Humanos en América del Sur y ONU Mujeres para las Américas y el Caribe instan al Estado brasileño a adoptar urgentemente medidas efectivas para proteger los derechos a la salud, la vida y la integridad personal del pueblo Munduruku y a responsabilizar a los agentes implicados en el reciente ataque, reiterando que no hay lugar para la violencia y las invasiones de las tierras indígenas, especialmente durante la grave crisis sanitaria que afecta al país.

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