FAMILIARES DE PRESOS EN MICHOACÁN, MARCHAN PARA EXIGIR PODER VER A SUS PARIENTES

Una autoridad los amenazó con dispersarlos con antimotines y militares

Morelia, Mich.- El COMITÉ POPULAR DE DERECHOS HUMANOS (CPDH), informa que familiares de personas privadas de su libertad en el Centro Penitenciario de Alta Seguridad para Delito de Alto Impacto No.1 y el Centro Penitenciario “David Franco Rodríguez”, llevaron a cabo una marcha para exigir sea nuevamente posible llevar a cabo las visitas a sus familiares, “quienes son víctimas de violaciones a los derechos humanos siendo afectada su integridad física y psicológica”.

Los familiares denuncian a la opinión pública que  en el Centro Penitenciario de Alta Seguridad y en el “David Franco Rodríguez” los internos son víctimas de :

-Agresiones físicas y verbales por parte de funcionarios y custodios.

-Condiciones insalubres y no adecuadas para una estancia digna.

-Venta de productos básicos a precios excesivos dentro de los Centros Penitenciarios.

-Negación de entrada de medicamentos y de objetos de uso personal.

De la misma, denuncian “el burocratismo extenuante y la prepotencia de funcionarios y custodios hacia los familiares a quienes les dicen: a nosotros no nos hacen nada los derechos humanos.

Explica la organización que ante las diferentes promesas que les hacen los funcionarios y directores, los familiares decidieron manifestarse para exigir respeto a sus derechos, pues considera que  resulta preocupante que las autoridades penitenciarias no informen sobre la situación de los reclusos ante posibles contagios de COVID-19.

Relata que los inconformes realizaron una marcha hacia las instalaciones del primer penal referido, ubicado en la ciudad, en la cual estuvieron presentes niños, mujeres, adultos mayores y hombres que no dejaron de corear la consigna ¡Queremos visitas !, la cual encarna la demanda de justicia y un trato digno conforme a los tratados y principios de los organismos internacionales de derechos humanos.

El Centro destaca que la combatividad de las mujeres fue el elemento que más resaltó en esta actividad, por lo que durante el camino hacia el penal, “hubo muestras de apoyo por parte de los automovilistas que se cruzaban en su recorrido, demostrándose así el humanismo proletario de los trabajadores ante una injusticia”.

Por parte del Director del Centro Penitenciario “David Franco Rodríguez” hubo atención a las demandas de los familiares.

“Caso muy contrario al Director del Centro Penitenciario de Alta Seguridad Noé Galván Carrillo, quien se negó a salir a dialogar por más de tres horas, además  de que lanzó amenazas de represión contra los familiares y su actitud en todo momento fue prepotente al grado de decir ‘traigo equipo antimotín y además puedo llamar a los militares’. De esta manera demuestra su cerrazón ante una justa demanda”, denunció la organización.

Luego de lo cual recordó que si bien existe una situación de contingencia sanitaria, los derechos humanos no pueden ser anulados, mucho menos lesionados, tanto el gobierno michoacano y los Centros Penitenciarios tienen la obligación de generar condiciones para poder llevar a cabo las visitas, además que los testimonios de los familiares ponen en duda la versión difundida sobre “los cero casos de COVID-19”.

“Un reconocimiento a todos los que luchan y exigen el respeto de sus derechos, su preocupación e indignación es comprensible, ya que son cientos de casos de violaciones a los derechos humanos en los centros penitenciarios, botón de muestra es el de Leobardo Reyes Meza, preso político y víctima de tratos crueles, degradantes, inhumanos, hostigamiento y tortura psicológica en el Centro Penitenciario de Alta Seguridad”, finaliza la denuncia del CPDH.

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