POLICÍAS MILITARES Y ESTATALES, DETIENEN Y ACOSAN A PERIODISTA QUE INVESTIGABA EL AEROPUERTO DE SANTA LUCÌA

El agredido ya tiene protección por otras agresiones y hasta sus escoltas fueron sometidos

Ciudad de México.- La organización internacional ARTICLE 19, dio a conocer que el jueves 1 de agosto, el reportero Humberto Padgett y sus escoltas asignados por el Mecanismo de Protección a Defensores de Derechos Humanos y Periodistas, fueron detenidos arbitrariamente por parte de elementos de la Policía Militar y de la Policía Estatal en el Estado de México.

El periodista fue liberado hacia las 8 de la noche del mismo día, pero su celular y material periodístico le fueron usurpados por parte de un mando de la Policía Estatal.

El reportero declaró a ARTICLE 19 que se encontraba realizando un trabajo periodístico sobre la construcción del aeropuerto de Santa Lucía tomando imágenes y video de las obras. Posteriormente, una patrulla de la PM se acercó a preguntarles quiénes eran y qué estaban haciendo allí. Al observar que sus escoltas estaban armados, los efectivos militares deciden detenerlos.

Relata ARTICLE 19 que aunque Padgett y sus acompañantes se identificaron y mostraron los permisos de portación de las armas, fueron llevados a las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México en Tecámac, donde fueron entregados a un mando de Policía Estatal por el presunto delito de “portación de arma de fuego sin licencia”.

ARTICLE 19 conoció que la presentación del periodista por parte de las autoridades militares no fue admitida por parte de la Procuraduría al no encontrarse delito alguno que imputar. No obstante, según el testimonio del reportero, al encontrarse en esas instalaciones un mando de la Policía Estatal procede a ordenar que lo esposen y le quiten el celular. El reportero es entonces trasladado al Ministerio Público Federal de Ecatepec para insistir con la idea de imputar al periodista por el mismo delito.

En la entrada del MP Federal de Ecatepec, el periodista afirma que el comandante de la Policía Estatal le propuso que borrara las imágenes que pudieran afectar a la Policía Estatal a cambio de regresarle el teléfono. El reportero se niega a esta propuesta y no habiendo lugar a la imputación de delito alguno, es liberado junto a sus escoltas. Sin embargo, el teléfono móvil que le fue sustraído a Padgett por el mando de Policía Estatal no fue devuelto.

Ante esta situación, la Secretaría de la Defensa Nacional emitió un boletín respecto al incidente donde acusó al reportero de ingresar “mintiendo” a la Base Aérea de Santa Lucía, de estar realizando “levantamiento de video” sin autorización y de haber “tratado de huir” al ser sorprendido grabando.

Condena la organización que en ese mismo sentido, el Presidente de la República señaló el 2 de agosto, en la mañana, que la detención del periodista se debía a una “imprudencia” del mismo puesto que su gobierno “no reprimía”.

“Dentro del debate periodístico sobre las formas de acceder a fuentes y de obtener información de interés público es válido discutir si las condiciones de ingreso del periodista a las obras del aeropuerto no fueron las idóneas. Resulta razonable que elementos de la Policía Militar aborden al periodista a indagar por sus acciones. Sin embargo, de ahí en adelante la respuesta de la Policía Militar fue desproporcionada y errática. Es inadmisible que se prive de la libertad durante 9 horas a un periodista que estaba realizando labores de reportería y se le pretenda imputar el delito de portación de arma de fuego. De igual modo, es inaceptable que un comandante de la Policía Estatal le haya usurpado el celular y le indique que se lo regresaría a cambio de la eliminación de información de interés público”, puntualiza ARTICLE 19 en su  denuncia de los hechos.

Por ello, ARTICLE 19 considera que, ejerciendo su rol de garante de la libre expresión y con la certeza de que los permisos de portación de las armas de los escoltas y la identidad del periodista eran legítimos, la Policía Militar pudo haber escoltado a la salida al periodista y a sus escoltas, en lugar de insistir en un inexistente delito.

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